Imagino un territorio. Nombro sus calles y establezco direcciones.

Describo superficies, hallo bordes y trazo contornos.

Lo habito.

Paseando encuentro multitud de grietas, en las paredes, en los suelos, …

Me sirven como referencia para legitimar nuevas regiones. Quien engendró este mundo lo hizo con fecha de caducidad.

Obsolescencia programada.

Pero sólo con la intención de reinventarlo de nuevo.

 

Construir relaciones donde habitamos,

con los que habitamos,

tal vez con quien nos habita.

Fabricamos vínculos mientras caminamos.

Nuestros pasos trazan un sendero de concomitancias más o menos perdurables.

La deriva personal nos conduce a interrelacionarnos psicogeográficamente de maneras insospechadas.

Un giro a la derecha o a la izquierda

puede modificar la naturaleza de un nexo

al que nos sentimos ligados profundamente,

o puede sumergirnos

en la desconexión más profunda.

Llamar a una puerta desconocida, entablar conversación con el hombre sentado en el banco de la esquina. Adoptar las relaciones y los lugares y no adaptarse a lo manifiesto.

 

Me convierto…transfiguro en nómada.

Decido… elijo salir de la zona de seguridad y los caminos marcados.

Mientras avanzo, todo muta… cambia silenciosamente a mi alrededor.

Escucho los crujidos… rugidos de las paredes y las ramas que se apartan a mi paso.

Esculpo un nuevo espacio… universo que se ahorma a mis caprichos.

No hay ley… rey; sólo yo y mi lento y liviano deambular.

 

Mientras camino asumo que el único camino es caminar.

Hacia adelante el camino se expande

intentando atrapar el horizonte anhelado.

Esa línea inalcanzable

establece la única verdad de mi vida:

mi camino.

El deseo es tan fuerte y la fuerza tan deseada…

Parar significa la extinción del alma,

sucumbir al canto de la sirena

perpetrando un no camino

cuando la única respuesta es justo lo contrario.

 


 

I imagine a territory. I name their streets and establish directions.
I describe surfaces, find edges and trace contours.
I inhabit it.
Strolling I find many cracks, on the walls, on the floors, ...
They serve as a reference to legitimize new regions. Who begot this world did it with an expiration date.
Programmed obsolescence.
But only with the intention of reinventing it again.

 

Build relationships where we live,
with whom we live,
Maybe with whom live us.
We make links while we walk.
Our steps trace a path of more or less lasting concomitants.
Personal drift leads us to interrelate psychogeographically in unsuspected ways.
A turn to the right or to the left
can modify the nature of a link
to which we feel deeply bound,
or you can submerge us
in the deepest disconnection.
Call an unknown door, enter into conversation with the man sitting on the corner bench. Adopt relationships and places and not adapt to the manifest.

 

I become... I transform into a nomad.
I decide... I choose to leave the safety zone and the marked roads.
As I move forward, all transform... silently change around me.
I hear the creaks... roars of the walls and the branches that fall apart in my path.
I sculpt a new space... a universe that hangs at my whims.
There is no law... no king; just me and my slow and light wandering.

 

While walking I assume that the only way is to walk.
Forward the road expands
trying to catch the longed for horizon.
That unreachable line
establishes the only truth of my life:
my way.
The desire is so strong and the strength so desired ...
Stop means the extinction of the soul,
succumb to the song of the mermaid
perpetrating a no way
when the only answer is just the opposite.

 


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